Preparación Paso a Paso
Preparar la masa
En un recipiente amplio, coloca la harina de maíz nixtamalizado junto con la pizca de sal. Agrega el agua tibia poco a poco mientras amasas constantemente con las manos para integrar perfectamente y evitar la formación de grumos. Continúa amasando hasta obtener una textura suave, manejable y que no se pegue en las manos.
Hacer testales o bolitas de masa
Divide la masa en porciones iguales y forma pequeñas esferas o testales con las palmas de las manos. Deben quedar bien compactas y sin grietas superficiales para que la tortilla no se rompa al presionarla.
Prensa la tortilla
Coloca un plástico recortado sobre la base de la prensa para tortillas. Pon una bolita de masa en el centro y cúbrela con la otra mitad del plástico. Baja la palanca de la prensa de manera uniforme y firme para aplanar la masa y obtener un disco delgado y redondo.
Calentar el comal
Calienta un comal o sartén a fuego medio-alto. Debe alcanzar la temperatura adecuada antes de colocar la primera tortilla para lograr el choque térmico necesario que ayude a que se infle.
Cocinar la tortilla
Retira con cuidado el plástico superior de la tortilla recién prensada, despega la tortilla con destreza y colócala directamente sobre el comal caliente. Deja cocinar durante unos segundos hasta que los bordes comiencen a secarse y se despeguen ligeramente.
Voltear por primera vez
Voltea la tortilla con la ayuda de tus dedos o una espátula. Cocina por este lado durante unos segundos más, permitiendo que se formen ligeras marcas doradas.
Voltear por segunda vez y esponjar
Vuelve a voltear la tortilla por el lado inicial. Ejerce una ligera presión con un paño limpio o con la yema de los dedos sobre la superficie para ayudar a que el vapor se distribuya uniformemente y la tortilla se infle o esponje por completo.
Retirar y conservar
Retira la tortilla lista del comal y guárdala inmediatamente dentro de un canasto o tortillero cubierto con un paño de tela limpio para mantenerlas calientes, suaves y flexibles.