Preparación Paso a Paso
Mezclar los ingredientes secos
En un recipiente amplio, colocar las tres tazas de harina de trigo todo uso, agregar la cucharadita de sal y, si se desea utilizar, la cucharadita de polvo para hornear. Mezclar muy bien con la ayuda de una cuchara o con las manos limpias para asegurar que la sal se distribuya de manera uniforme en toda la harina.
Incorporar la manteca
Añadir el tercio de taza de manteca (puede ser vegetal o de cerdo según la preferencia) directamente sobre la mezcla de harina seca. Con las yemas de los dedos, integrar la manteca frotándola con la harina hasta obtener una consistencia arenosa y sin grumos grandes de grasa.
Agregar el agua tibia
Hacer un pequeño hueco en el centro de la mezcla de harina y manteca. Comenzar a verter el agua tibia poco a poco, mientras con la otra mano se va integrando el líquido con los ingredientes secos desde el centro hacia los bordes, hasta formar una masa cohesiva.
Amasar la preparación
Pasar la masa a una superficie limpia y plana. Amasar firmemente durante aproximadamente 8 a 10 minutos utilizando la palma de la mano, estirando y doblando la masa hasta que se sienta suave, elástica y ya no se pegue en las manos ni en la superficie de trabajo.
Dejar reposar la masa
Formar una bola grande con la masa amasada, regresarla al recipiente y cubrirla con un paño húmedo o plástico de cocina. Dejar reposar a temperatura ambiente por lo menos durante 20 minutos para permitir que el gluten se relaje y sea más fácil estirar las tortillas.
Dividir y bolear las porciones
Pasado el tiempo de reposo, retirar la masa del recipiente y formar un rollo largo. Cortar en porciones iguales (aproximadamente 12 piezas). Tomar cada porción y volearla haciendo movimientos circulares con la palma de la mano sobre la mesa para formar pequeñas esferas lisas y perfectas.
Reposar las bolas de masa
Colocar las esferas de masa ya formadas sobre una charola, cubriéndolas nuevamente con un paño húmedo para evitar que se reseque la superficie mientras se procede a extenderlas una a una.
Extender las tortillas
Espolvorear una ligera cantidad de harina sobre la superficie de trabajo. Tomar una esfera de masa, aplastarla ligeramente con los dedos y, con la ayuda de un palote o rodillo, extender desde el centro hacia afuera girando la masa constantemente para obtener una forma redonda y un grosor uniforme.
Calentar el comal
Poner a calentar un comal o sartén de fondo grueso a fuego medio-alto. El comal debe estar bien caliente antes de colocar la primera tortilla, pero sin llegar a humear en exceso.
Cocinar la tortilla
Colocar con mucho cuidado la tortilla extendida sobre el comal caliente. Dejar cocinar por alrededor de 20 a 30 segundos hasta que se comiencen a formar pequeñas burbujas en la superficie y los bordes se desprendan ligeramente.
Voltear y terminar la cocción
Voltear la tortilla con la ayuda de los dedos o una espátula. Cocinar por el otro lado durante unos 20 o 30 segundos más presionando suavemente con un paño limpio para ayudar a que se infle. Voltear una vez más brevemente si es necesario y retirar del comal.
Almacenar y conservar calientes
Conforme se vayan cocinando las tortillas, colocarlas dentro de un tortillero o envueltas en un paño de tela limpio para mantener el calor y la humedad, asegurando que se conserven suaves y flexibles.