Preparación Paso a Paso
Preparar el molde
Unta un poco de mantequilla en el interior del molde redondo desmontable de 22cm x 6cm de alto. Forra todo el interior con papel de hornear para asegurar que la tarta no se pegue y se pueda desmoldar perfectamente.
Triturar las galletas
Coloca los 230g de galletas digestive en un procesador de alimentos o tritúralas hasta obtener un polvo fino y homogéneo.
Mezclar la base
Añade los 100g de mantequilla sin sal derretida a las galletas trituradas y mezcla muy bien hasta que toda la galleta esté humedecida y tenga una textura similar a la arena mojada.
Montar la base en el molde
Vierte la mezcla de galleta en el molde preparado. Repártela uniformemente por la base y presiona firmemente con la ayuda de un vaso o una cuchara para compactarla bien, cubriendo también un poco las paredes si se desea. Reserva el molde en la nevera mientras preparas el relleno.
Preparar la mezcla ácida para la nata
En un recipiente pequeño, mezcla los 85g de nata para montar con las 2 cucharadas de zumo de limón recién exprimido. Remueve y deja reposar unos minutos para que la nata espese ligeramente.
Batir el queso crema
En un bol amplio, coloca los 600g de queso crema y batea a velocidad baja hasta que esté cremoso y sin grumos.
Añadir azúcar y almidón
Agrega los 150g de azúcar y los 25g de maicena o almidón de maíz al queso crema. Continúa batiendo a velocidad baja hasta que se integren por completo.
Aromatizar la mezcla
Incorpora la piel rallada de 1 limón (asegurándote de no incluir la parte blanca que amarga) y la cucharadita de esencia o extracto de vainilla. Mezcla bien.
Incorporar huevos y yemas
Agrega los 4 huevos grandes y las 2 yemas de huevo grandes de uno en uno, batiendo a velocidad baja solo hasta que se integren y sin batir en exceso para evitar que entre demasiado aire.
Añadir la nata preparada
Incorpora la mezcla de nata y limón que tenías reservada. Mezcla suavemente con una espátula o a velocidad baja hasta obtener una crema fina y homogénea.
Llenar el molde y hornear
Saca el molde de la nevera y vierte la crema de queso sobre la base de galletas. Hornea a la temperatura y tiempo indicados hasta que la tarta esté firme en los bordes pero ligeramente temblorosa en el centro.
Enfriar y servir
Saca la tarta del horno, deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente y luego guárdala en el frigorífico durante varias horas o preferiblemente toda la noche antes de desmoldar y servir.