Preparación Paso a Paso
Preparar el molde
Preparar un molde de 18 cm de diámetro por 8 cm de alto, asegurándose de que esté limpio y listo para el montaje.
Exprimir y filtrar el limón
Exprimir los limones frescos hasta obtener 150 ml de zumo y filtrarlo para eliminar cualquier semilla o pulpa.
Montar la nata
Colocar los 200 ml de nata para montar o crema de leche en un recipiente amplio y batirla hasta que quede bien firme.
Batir el queso crema
En otro bol, batir los 300 gr de queso crema de sabor neutro hasta que adquiera una textura suave y cremosa.
Integrar la leche condensada
Añadir los 400 gr de leche condensada al queso crema batido y mezclar muy bien hasta lograr una mezcla homogénea.
Incorporar el zumo de limón
Verter los 150 ml de zumo de limón filtrado poco a poco a la mezcla de queso y leche condensada mientras se sigue batiendo para que espese e integre correctamente.
Añadir la nata montada
Agregar la nata montada previamente al bol con la mezcla de limón y realizar movimientos envolventes suaves para no perder el aire y conseguir una crema ligera.
Montar la primera capa de galletas
Colocar una capa base de galletas en el fondo del molde de 18 cm.
Añadir capa de crema
Verter una porción de la crema de limón sobre la capa de galletas y extenderla de manera uniforme.
Repetir capas
Alternar capas sucesivas de galletas y crema de limón (aproximadamente cuatro capas de galletas en total) hasta terminar con una capa de crema en la superficie.
Refrigerar la tarta
Llevar la tarta al refrigerador durante varias horas o hasta que esté bien fría, compacta y lista para consumir.