Preparación Paso a Paso
Preparar el molde
Forrar el interior de un molde cuadrado de 23 cm por 23 cm y 6 cm de alto con papel film o plástico, asegurándose de que sobresalga por los bordes para poder desmoldar fácilmente más adelante.
Preparar el café
Preparar 250 ml de café y endulzarlo al gusto. Reservar en un plato hondo o recipiente cómodo para mojar las galletas.
Montar la nata
Colocar los 350 ml de nata para montar o crema de leche bien fría en un bol amplio. Batir con unas varillas eléctricas hasta que la nata esté montada y firme.
Integrar el queso crema y el dulce de leche
Añadir al bol con la nata montada los 200 g de queso crema y los 400 g de dulce de leche. Batir a velocidad baja o integrar con movimientos envolventes hasta obtener una crema homogénea, suave y bien combinada.
Hacer la primera capa de galletas
Sumergir rápidamente las galletas tostadas rectangulares en el café azucarado (sin dejar que se reblandezcan demasiado) y colocarlas cubriendo toda la base del molde preparado.
Añadir la primera capa de crema
Extender una porción generosa de la crema de dulce de leche y queso sobre la capa de galletas, alisando la superficie con una espátula para que quede uniforme.
Repetir capas
Continuar alternando capas de galletas mojadas en café y capas de crema, repitiendo el proceso hasta terminar con todos los ingredientes o hasta rellenar el molde, finalizando con una capa de crema.
Refrigerar y enfriar
Cubrir la superficie de la tarta con papel film y llevarla al refrigerador durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que coja consistencia y los sabores se integren perfectamente.
Desmoldar y decorar
Pasado el tiempo de frío, desmoldar la tarta tirando suavemente del papel film sobre una bandeja de presentación. Opcionalmente, decorar la superficie con hilos de chocolate derretido antes de porcionar y servir.