Preparación Paso a Paso
Preparar la ralladura y el zumo
Lavar bien la naranja, rallar la piel evitando la parte blanca y exprimir el zumo necesario para obtener los 80 ml indicados.
Mezclar los ingredientes húmedos y el queso
En un bol amplio, colocar el queso ricotta, añadir el azúcar, el huevo, la ralladura de naranja y el zumo de naranja recién exprimido. Mezclar todo muy bien con unas varillas hasta obtener una crema homogénea.
Añadir los ingredientes secos
Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y añadir una pizca de sal. Incorporar esta mezcla seca poco a poco al bol con la preparación húmeda mientras se integra con una espátula o las manos hasta formar una masa blanda pero manejable.
Formar las rosquillas
Tomar porciones de masa, hacer cilindros con ellas y unir los extremos para darles forma de rosquilla.
Freír las rosquillas
Calentar abundante aceite de girasol en una sartén a fuego medio. Freír las rosquillas por tandas hasta que estén doradas y cocinadas por completo de manera uniforme.
Escurrir y rebozar
Retirar las rosquillas de la sartén, colocarlas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite y, aún templadas, rebozarlas con azúcar normal o azúcar glas al gusto.