Preparación Paso a Paso
Preparar la mezcla de ingredientes líquidos y azúcar
En un bol amplio, cascamos los 3 huevos de tamaño grande, añadimos las 6 cucharadas de azúcar, las 6 cucharadas de aceite de girasol y las 6 cucharadas de leche entera o semidesnatada. Batimos todo muy bien con unas varillas manuales hasta que los ingredientes estén completamente integrados.
Incorporar la harina y la levadura
Añadimos a la mezcla anterior la mitad de los 500 gramos de harina de trigo junto con los 15 gramos de levadura química o polvo de hornear. Mezclamos con una espátula o varillas hasta que se integre, y vamos incorporando el resto de la harina poco a poco hasta formar una masa homogénea que no requiere un amasado complejo.
Reposar la masa opcionalmente
Si tenemos tiempo, podemos dejar reposar la masa tapada durante una hora o más para mejorar su textura, aunque también se puede trabajar de inmediato del tirón.
Formar las rosquillas
Tomamos porciones pequeñas de masa, las hacemos rodar entre las manos formando cilindros y unimos los extremos para darles la clásica forma de rosquilla.
Freír las rosquillas
Ponemos abundante aceite para freír en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente pero no demasiado para que no se quemen por fuera y queden crudas por dentro, vamos introduciendo las rosquillas por tandas. Las freímos hasta que estén doradas por ambos lados, dándoles la vuelta con cuidado.
Escurrir y emborrizar
Sacamos las rosquillas de la sartén y las colocamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. Inmediatamente después, mientras aún estén calientes, las pasamos por un plato con azúcar para emborrizarlas bien al gusto.