Preparación Paso a Paso
Preparar la mermelada
Colocar en una cacerola los 300 gramos de frutos rojos congelados, los 100 gramos de azúcar normal y unas gotas de zumo de limón. Cocinar a fuego medio hasta que los frutos suelten sus jugos y la mezcla espese ligeramente.
Montar las claras para el merengue
En un bol limpio, añadir los 190 gramos de claras de huevo junto con una pizca de sal. Comenzar a batir hasta que empiece a espumar.
Añadir el azúcar al merengue
Incorporar los 250 gramos de azúcar normal poco a poco mientras se sigue batiendo a velocidad media-alta, hasta conseguir un merengue firme y brillante.
Agregar los estabilizantes y saborizantes
Añadir la cucharadita y media de zumo de limón o vinagre de manzana, las 2 cucharaditas de fécula de maíz y la cucharadita de esencia de vainilla. Batir brevemente hasta integrar por completo.
Extender el merengue en la bandeja
Verter el merengue sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y extenderlo de manera uniforme formando un rectángulo.
Hornear el merengue
Hornear el merengue en el horno previamente precalentado hasta que la superficie esté ligeramente dorada y crujiente al tacto, manteniendo el interior suave.
Desmoldar y enfriar el merengue
Sacar del horno, voltear con cuidado sobre otro papel vegetal y retirar el primer papel con cuidado. Dejar enfriar por completo.
Preparar la crema
En un bol amplio, batir los 250 gramos de queso mascarpone, los 250 mililitros de nata para montar muy fría, los 80 gramos de azúcar glas y la cucharadita de extracto de vainilla hasta que la mezcla monte y quede firme.
Rellenar y enrollar
Extender la crema de mascarpone sobre la plancha de merengue fría, añadir la mermelada de frutos rojos por encima y, ayudándose del papel vegetal, enrollar con cuidado para formar el tronco o rollo.