Preparación Paso a Paso
Preparar y cortar los ingredientes vegetales
Tomar los 800 gramos de col o repollo, retirar las hojas externas si es necesario, lavarla y cortarla en trozos o tiras finas. Picar la cebolla de tamaño mediano en brunoise o juliena fina y picar finamente los 3 dientes de ajo.
Sofrito base de ajo y cebolla
Colocar una sartén o cazuela amplia a fuego medio con 2 a 3 cucharadas de aceite. Agregar el ajo picado y la cebolla mediana picada. Sofrreír hasta que la cebolla esté transparente y tierna, cuidando que el ajo no se queme.
Añadir especias aromáticas
Incorporar al sofrito 1 cucharadita de orégano y albahaca seca, 1 cucharadita de pimentón dulce (paprika) y 1/2 cucharadita de comino molido. Remover rápidamente con una cuchara de madera durante unos segundos para que liberen sus aromas sin quemarse.
Integrar el tomate frito
Añadir los 200 gramos de tomate frito estilo casero a la sartén junto con el sofrito de cebolla, ajo y especias. Mezclar bien todo el conjunto y cocinar durante un par de minutos para que se unan los sabores.
Incorporar el repollo
Agregar los 800 gramos de col o repollo cortado a la sartén o cazuela. Añadir sal al gusto y pimienta recién molida al gusto. Remover con paciencia para integrar el repollo con la salsa de tomate y las especias, cocinando hasta que el repollo empiece a bajar de volumen.
Añadir agua y cocinar
Verter los 250 mililitros (1 taza) de agua en la cazuela. Tapar y dejar cocinar a fuego medio durante varios minutos hasta que el repollo esté tierno, suave y jugoso.
Incorporar los garbanzos
Destapar la cazuela y añadir los 400 gramos de garbanzos cocidos ya escurridos. Mezclar con mucho cuidado para no romper los garbanzos y dejar cocinar todo junto durante unos minutos más para que los garbanzos absorban los sabores del guiso.
Reposar y servir
Retirar del fuego, dejar reposar unos minutos antes de servir para que la textura y los sabores se asentarán perfectamente. Servir caliente.