Preparación Paso a Paso
Preparar y cortar el repollo
Tomar los 800 gramos de col o repollo, lavarlos adecuadamente bajo el grifo y cortarlos en trozos medianos o juliana fina según preferencia. Reservar.
Picar la cebolla y los ajos
Pelar la cebolla mediana y picarla finamente en daditos. Pelar los 3 dientes de ajo y picarlos también de manera muy fina o en láminas.
Sofreír las verduras base
Colocar una sartén o cazuela amplia al fuego con 2 o 3 cucharadas de aceite. Añadir la cebolla picada y los ajos picados. Sofreír a fuego medio hasta que la cebolla comience a estar transparente y tierna.
Añadir el tomate y las especias
Incorporar los 200 gramos de tomate frito estilo casero al sofrito. Añadir 1 cucharadita de orégano y albahaca seca, 1 cucharadita de pimentón dulce, media cucharadita de comino molido, sal al gusto y pimienta recién molida al gusto. Remover todo muy bien para integrar los sabores.
Incorporar el repollo
Agregar el repollo cortado previamente a la cazuela poco a poco si es necesario, mezclándolo con el sofrito de tomate y especias para que vaya reduciendo su volumen con el calor.
Añadir agua y cocinar
Verter los 250 mililitros (1 taza) de agua en la cazuela. Tapar y dejar cocinar a fuego medio durante unos minutos hasta que el repollo comience a ablandarse y adquirir una textura suave y jugosa.
Agregar los garbanzos
Incorporar los 400 gramos de garbanzos cocidos ya escurridos a la preparación. Mezclar con mucho cuidado para no romper los garbanzos y asegurar que se impregnen de todos los jugos.
Cocinar el conjunto final
Dejar cocinar el guiso a fuego suave durante unos 10 o 15 minutos más, permitiendo que los sabores se fusionen por completo y el caldo reduzca ligeramente. Rectificar de sal si es necesario y retirar del fuego para servir caliente.