Preparación Paso a Paso
Asar y limpiar los chiles poblanos
Asar los chiles poblanos directamente en la lumbre o comal hasta que su piel esté completamente negra y quemada. Colocarlos en una bolsa de plástico para que swe suden por unos minutos, retirarles la piel quemada, las semillas, las venas y cortarlos en rajas delgadas.
Freír el chorizo
Colocar una sartén a fuego medio, agregar el chorizo mexicano sin necesidad de aceite adicional ya que este soltará su propia grasa. Desmenuzarlo con la ayuda de una cuchara o espátula y cocinarlo hasta que esté bien dorado y cocido.
Saltear las rajas con cebolla
En la misma sartén o en una aparte, incorporar las rodajas de cebolla y las rajas de chile poblano junto con un poco de la grasa del chorizo. Saltear todo en conjunto hasta que la cebolla se torne transparente y acitronada.
Preparar el queso para fundir
Rallar o cortar en cubos pequeños el queso para fundir elegido, asegurándose de que cubra bien la superficie del recipiente refractario o sartén donde se vaya a realizar el fundido final.
Fundir el queso
Colocar el queso en una sartén a fuego bajo o llevarlo al horno convencional hasta que se derrita por completo y adquiera una textura completamente chiclosa y burbujeante.
Integrar y servir
Distribuir el chorizo doradito y las rajas con cebolla por encima del queso fundido recién hecho. Servir inmediatamente acompañado de tortillas de harina calientes y salsa de aguacate.