Preparación Paso a Paso
Preparar el caramelo líquido
En un cacito o sartén pequeña, vierte el azúcar, el vinagre y 25 ml de agua. Cocínalo a fuego medio-bajo, sin mezclar en ningún momento, hasta que adquiera un color ámbar.
Añadir agua caliente al caramelo
Retira momentáneamente el cacito del fuego y añade los 50 ml de agua restante, la cual debe estar previamente caliente. Mezcla bien e integra los líquidos.
Cocinar el caramelo definitivo
Lleva el caramelo de nuevo al fuego y déjalo cocinar durante 3 minutos. De este modo obtendrás un caramelo que no se endurece en exceso. Viértelo directamente en el fondo del molde o flanera de 24 x 10 cm.
Mezclar los huevos y el azúcar
En un bol grande, echa los huevos y el azúcar. Mézclalos utilizando una varilla manual; recuerda que se trata simplemente de homogeneizar y mezclar, no de batir en exceso.
Incorporar almendras, lácteos y galletas
Añade las almendras molidas y mezcla bien. Vierte la leche y la nata para montar, y vuelve a mezclar de forma envolvente. Por último, incorpora las galletas previamente trituradas (puedes meterlas en una bolsa de plástico y golpearlas con un rodillo hasta hacerlas migas finas).
Llenar el molde y preparar el baño maría
Vierte la mezcla obtenida dentro del molde caramelizado, haciéndolo poco a poco con la ayuda de un cazo. Coloca el molde dentro de una fuente alta apta para horno con agua caliente, de modo que llegue a cubrir el molde hasta la mitad.
Hornear el pudin
Con el horno previamente precalentado a 180 ºC (350 ºF), introduce la fuente y cocina durante 1 hora colocándola sobre una rejilla situada en el tercio inferior del horno.
Proteger la superficie y comprobar la cocción
A los 40 minutos de horneado, como la superficie ya estará tostada, cúbrelo con papel de aluminio para evitar que se queme. Pasada la hora, pincha el centro con un palillo para comprobar que el pudin ha cuajado por completo.
Enfriar y refrigerar
Saca el molde del horno, deja enfriar por completo a temperatura ambiente (puedes dejarlo enfriar dentro del horno con la puerta abierta) y después refrigéralo en la nevera durante al menos 6 horas, preferiblemente de un día para otro.