Preparación Paso a Paso
Preparar los ingredientes líquidos y la yema
En un bol amplio, colocar 1 yema de huevo grande, añadir los 100 ml de vino blanco, los 100 ml de aceite de girasol, los 100 gramos de mantequilla derretida y una pizca de sal. Mezclar todos estos ingredientes líquidos muy bien con la ayuda de unas varillas o una cuchara hasta que estén completamente integrados.
Incorporar la harina y la levadura
Añadir a la mezcla líquida la mitad de los 500 gramos de harina de trigo junto con los 10 gramos de levadura química o polvo de hornear. Comenzar a integrar con una espátula o lengua de gato. Agregar el resto de la harina poco a poco mientras se sigue mezclando.
Amasar la mezcla
Cuando la masa comience a tomar consistencia y ya no se pueda trabajar bien con la espátula, volcarla sobre la encimera o mesa de trabajo limpia. Amasar con las manos durante unos minutos hasta obtener una masa lisa, suave, homogénea y que no se pegue en las manos.
Preparar la zona de estirado
Tomar porciones de la masa para facilitar el estirado o trabajar con ella directamente sobre la superficie ligeramente enharinada si es necesario, asegurándose de que la masa mantenga su textura tierna que se deshace al tacto.
Estirar la masa
Extender la masa con la ayuda de un rodillo hasta dejarla fina, con un grosor uniforme de aproximadamente 2 a 3 milímetros, procurando que no quede ni muy gruesa ni demasiado delgada.
Rellenar con el cabello de ángel
Colocar montoncitos de cabello de ángel a lo largo de la masa estirada, dejando espacio suficiente entre cada porción para poder cortarlos y sellarlos adecuadamente.
Formar y sellar las Teresitas
Doblar la masa sobre el relleno de cabello de ángel cubriéndolo por completo. Presionar los bordes alrededor del relleno para expulsar el aire y asegurar un cierre hermético. Cortar con un cortapastas, un cuchillo o una rueda dentada para darles su forma característica y sellar bien los extremos.
Calentar el aceite para freír
Poner una sartén amplia con abundante aceite a calentar a fuego medio-alto. El aceite debe estar caliente pero no demasiado humeante para que las Teresitas se cocinen bien por dentro sin quemarse por fuera.
Freír las Teresitas
Colocar las Teresitas en el aceite caliente de pocas en pocas para no bajar la temperatura del aceite. Freírlas hasta que adquieran un color doradito y uniforme por ambos lados, dándoles la vuelta con cuidado.
Escurrir el exceso de aceite
Retirar las Teresitas de la sartén con una espumadera o espátula perforada y colocarlas sobre una fuente cubierta con papel absorbente de cocina para retirar el exceso de aceite.
Emborrizar con azúcar y canela
Mientras aún estén templadas, pasar cada Teresita por la mezcla previamente preparada de azúcar con media cucharadita de canela molida, asegurándose de que queden bien rebozadas por todas partes. Dejar enfriar por completo antes de servir o guardar en un táper.