Preparación Paso a Paso
Preparar el caramelo
Colocar los 120 gramos de azúcar en una sartén o cazo a fuego medio. Dejar que se funda poco a poco y se convierta en un caramelo rubio y líquido, removiendo con cuidado si es necesario para que se caliente de manera uniforme.
Caramelizar el molde
Verter el caramelo caliente recién hecho en el fondo y un poco por las paredes del molde o recipiente elegido para el postre, distribuyéndolo bien antes de que se solidifique.
Acomodar la piña
Tomar las rodajas de piña en conserva de la lata de 825 gramos y colocarlas cubriendo la base del molde caramelizado de manera estética.
Hidratar la gelatina
Poner los 25 gramos de gelatina (en hojas o en polvo) a hidratar siguiendo las indicaciones del fabricante con un poco de líquido frío.
Mezclar la nata, la leche condensada y el jugo de piña
En un bol amplio, verter los 500 mililitros de nata para cocinar o crema de leche, añadir los 100 gramos de leche condensada y los 250 mililitros del jugo reservado de la lata de piña. Mezclar todo muy bien con unas varillas hasta que se integren por completo.
Integrar la gelatina
Incorporar la gelatina ya hidratada y disuelta a la mezcla de nata, leche condensada y jugo de piña. Remover constantemente para asegurar que la gelatina se distribuya de forma homogénea en toda la preparación.
Verter en el molde
Verter con cuidado toda la mezcla líquida cremosa dentro del molde sobre las rodajas de piña y el caramelo.
Refrigerar y cuajar
Llevar el molde a la nevera o refrigerador y dejar enfriar durante varias horas o hasta que el postre esté completamente cuajado y firme.
Desmoldar y servir
Pasar un cuchillo fino por los bordes para separar el postre del molde, colocar una bandeja o plato encima y voltear con decisión para desmoldar. Servir frío.