Preparación Paso a Paso
Triturar galletas y avellanas
Colocar los 120g de galletas y los 50g de avellanas tostadas al natural en un procesador de alimentos o picadora. Triturar hasta obtener una textura de polvo fino con algunas pequeñas esquirlas crujientes.
Preparar la base crujiente
Pasar la mezcla triturada a un bol. Añadir los 50g de mantequilla sin sal previamente derretida. Mezclar muy bien con una cuchara o espátula hasta que toda la galleta y la avellana queden uniformemente humectadas con la mantequilla.
Montar la base en los vasitos
Repartir la mezcla de la base crujiente en el fondo de los vasitos elegidos para el postre. Presionar ligeramente con la ayuda de una cucharita para compactar la base. Reservar en la nevera.
Fundir el chocolate blanco
Colocar los 150g de chocolate blanco especial para postres en un bol apto para microondas junto con los 50ml de nata para montar. Fundir a intervalos cortos de tiempo en el microondas, removiendo cada poco para evitar que se queme, hasta que esté completamente integrado y suave.
Mezclar el queso crema y la leche condensada
En un bol amplio, incorporar los 200g de queso crema tipo Philadelphia y los 60g de leche condensada. Batir con unas varillas hasta obtener una mezcla cremosa, homogénea y sin grumos.
Integrar el chocolate fundido
Verter el chocolate blanco fundido previamente (que debe estar a temperatura ambiente para no cortar la mezcla) sobre la crema de queso y leche condensada. Mezclar enérgicamente con las varillas hasta lograr una integración total.
Añadir el coco rallado
Incorporar los 30g de coco rallado a la preparación anterior. Remover con una espátula mediante movimientos envolventes para que el coco se distribuya de manera uniforme por toda la mezcla.
Montar la nata restante
En un recipiente frío, verter los 150ml de nata para montar o crema de leche para batir. Montar con ayuda de unas varillas eléctricas hasta que adquiera una consistencia firme y se formen picos suaves.
Obtener la textura de mousse
Añadir la nata montada poco a poco a la crema anterior. Integrar con movimientos envolventes suaves y delicados usando una espátula de silicona, cuidando que la preparación conserve todo el aire y quede una mousse esponjosa.
Rellenar los vasitos
Pasar la mousse resultante a una manga pastelera para mayor comodidad o rellenar directamente los vasitos sobre la base crujiente que teníamos reservada en la nevera. Llenar casi hasta el borde de cada vasito.
Decorar y enfriar
Espolvorear un poco más de coco rallado por la superficie de cada mousse y colocar un bombón Raffaello entero encima de cada vasito como decoración final. Refrigerar en la nevera durante al menos unas horas antes de servir para que adquiera la consistencia perfecta.