Preparación Paso a Paso
Preparar la ralladura y zumo de mandarina
Lavar muy bien las mandarinas. Rallar la piel de las mandarinas evitando llegar a la parte blanca para que no amargue, midiendo las 2 cucharadas necesarias. Exprimir las mandarinas hasta obtener los 500ml de zumo necesarios para la crema y los 250ml adicionales para mojar los bizcochos.
mezclar los ingredientes de la crema
En un bol o cacerola amplia, colocar los 100 gramos de azúcar, las 4 yemas de huevo grandes, los 45 gramos de almidón de maíz o maicena y las dos cucharadas de piel rallada de mandarina. Remover enérgicamente con unas varillas manuales hasta integrar todos los componentes sin que queden grumos.
incorporar el zumo de mandarina
Verter poco a poco los 500ml de zumo de mandarina recién exprimido sobre la mezcla de yemas y maicena mientras se continúa removiendo constantemente con las varillas para asegurar una mezcla homogénea y evitar la formación de grumos.
Cocinar la crema de mandarina
Llevar la cacerola a fuego medio-bajo sin dejar de remover con las varillas o una espátula de silicona para evitar que se pegue en el fondo. Cocinar hasta que la mezcla hierva y comience a espesar notablemente adquiriendo una textura de crema fina y homogénea.
Enfriar la crema de mandarina
Retirar la crema del fuego y verterla en un recipiente amplio. Cubrir la superficie con papel film transparente en contacto directo con la crema para evitar que se forme una costra dura en la superficie. Dejar enfriar a temperatura ambiente y posteriormente reservar en el frigorífico hasta que esté bien fría.
Preparar el almíbar de mandarina para los bizcochos
En un recipiente hondo, mezclar los 250ml de zumo de mandarina recién exprimido con los 50ml de azúcar. Remover constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo en el zumo.
Montar la nata
Verter los 200ml de nata para montar o crema de leche muy fría en un bol limpio. Batir con unas varillas eléctricas a velocidad media-alta hasta que la nata adquiera una consistencia firme y forme picos suaves.
Integrar la nata con la crema
Sacar la crema de mandarina del frigorífico y removerla un poco para aligerarla. Incorporar la nata montada poco a poco a la crema de mandarina mediante movimientos envolventes y suaves con una espátula para evitar que la nata se baje, consiguiendo una crema ligera y suave.
Rellenar las mangas pasteleras
Preparar las dos mangas pasteleras introduciendo en una la boquilla lisa y en la otra la boquilla rizada. Rellenar las mangas pasteleras con la crema de mandarina ya mezclada con la nata y reservar.
Montar el postre
Pasar brevemente los bizcochos de soletilla o savoiardi por el almíbar de mandarina preparado anteriormente, asegurándose de que se mojen pero sin llegar a deshacerse. Colocar una capa de bizcochos mojados en el fondo de los recipientes de presentación individuales o fuente elegida.
Decorar y servir el postre
Utilizar las mangas pasteleras con la crema para hacer capas o decoraciones sobre los bizcochos. Llevar el postre terminado al frigorífico durante al menos unas horas para que coja cuerpo y esté bien frío antes de servir y disfrutar.