Preparación Paso a Paso
Hidratar la gelatina
Comienza hidratando las hojas de gelatina o la grenetina en polvo con agua fría según las indicaciones del fabricante para asegurarte de que adquieran la textura correcta para el posterior montaje de la crema.
Triturar las galletas
Toma los 150 gramos de galletas destinados para la crema y colócalos en un procesador de alimentos o triturador hasta reducirlos a un polvo fino y homogéneo.
Preparar la base del molde
Selecciona un molde adecuado para tartas y coloca una capa de galletas enteras cubriendo toda la base para formar el soporte principal del postre.
Montar la nata y mezclar con la galleta
Bate la primera porción de nata junto con el azúcar hasta que esté semimontada, luego integra el polvo de galletas trituradas y mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una pasta cremosa y uniforme.
Integrar la gelatina y terminar la crema
Disuelve la gelatina previamente hidratada y añádela a la mezcla anterior junto con el resto de la nata montada, integrando todo cuidadosamente para conseguir una crema suave, aireada y perfecta.
Montar el postre por capas
Vierte una parte de la crema de galletas sobre la base de galletas en el molde, añade otra capa intermedia de galletas y termina rellenando con el resto de la crema. Alisa la superficie y lleva a refrigeración para que cuaje.
Preparar la salsa de caramelo
En un cazo a fuego medio, carameliza los 80 gramos de azúcar hasta que tome un color dorado, añade la mantequilla y la nata para montar removiendo constantemente hasta obtener una salsa de caramelo brillante y homogénea.
Añadir gelatina al caramelo
Incorpora los 2 gramos de gelatina hidratada a la salsa de caramelo caliente y mezcla bien para que se disuelva por completo.
Bañar y decorar el postre
Saca el postre ya cuajado de la nevera, vierte la salsa de caramelo templada por encima cubriendo toda la superficie de manera uniforme y decora con granillo de almendra caramelizada al gusto.