Preparación Paso a Paso
Preparar y sazonar el pollo
Tomar las milanesas de pechuga de pollo y sazonarlas por ambos lados con sal y pimienta al gusto. Reservar.
Limpiar y cortar los champiñones
Limpiar el medio kilo de champiñones y cortarlos en láminas o trozos al gusto para asegurar una cocción uniforme.
Sellar el pollo en la sartén
Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Colocar las milanesas de pollo y cocinar hasta que estén doradas por ambos lados y bien cocidas por dentro. Retirar el pollo de la sartén y reservar.
Sofreír cebolla y ajo
En la misma sartén, agregar de 2 a 3 cucharadas de mantequilla. Añadir la media cebolla chica picada y los 3 dientes de ajo grandes picados o machacados. Sofreír hasta que la cebolla esté transparente y se liberen los aromas.
Cocinar los champiñones
Incorporar los champiñones cortados a la sartén junto con un cuarto de cucharadita de sal y un octavo de cucharadita de pimienta negra molida. Cocinar hasta que los champiñones reduzcan su tamaño y comiencen a dorarse.
Desglasar con vino blanco
Verter un tercio de taza de vino blanco en la sartén, raspando el fondo para integrar todos los sabores caramelizados. Permitir que el alcohol se evapore durante unos minutos.
Agregar lácteos y sazonar
Incorporar una taza de leche, una taza de crema y una cucharadita de caldo de pollo en polvo o sal. Mezclar perfectamente todos los ingredientes y dejar que alcance un hervor suave.
Espesar la salsa
Disolver dos cucharaditas de fécula de maíz en tres cucharadas de leche fría hasta que no queden grumos. Verter la mezcla en la sartén sin dejar de mover para espesar la crema ligeramente.
Integrar el pollo y servir
Regresar las milanesas de pollo cocidas a la sartén cubriéndolas con la crema de champiñones. Dejar que todo se caliente junto durante un par de minutos para que los sabores se fusionen. Retirar del fuego y servir caliente.