Preparación Paso a Paso
Limpiar el pollo
Primero limpia bien el pollo. Con ayuda de unas pinzas de retirar espinas de pescado, puedes quitar los restos de plumas grandes. Y, con un soplete, puedes quemar las más finas para dejar la piel impecable.
Salar el pollo
Luego, sala el pollo tanto por dentro como por fuera. Asegúrate de ser generoso con la sal para garantizar que la carne tome un buen sabor durante el horneado.
Preparar y aplicar las especias y el aceite
En un cuenco, mezcla todas las especias (romero, tomillo, albahaca seca, salvia, hierbas provenzales y pimienta). Pon la mitad de esta mezcla de especias dentro del pollo. El resto mézclalo con los 35 ml de aceite de oliva y embadurna todo el pollo por fuera con esta mezcla.
Añadir los ajos
Chafa un poco los 4 dientes de ajo sin pelar utilizando la loma de un cuchillo e introdúcelos dentro de la cavidad del pollo para que aporten aroma durante la cocción.
Preparar y añadir el limón
Corta el limón por la mitad. Echa por encima el zumo de una de las mitades directamente sobre el pollo. Luego, introduce esa mitad y también la otra mitad dentro del pollo.
Atar y colocar las alitas
Con un trocito de hilo de cocina, ata los muslos del pollo firmemente. Coloca las alitas hacia atrás para intentar que la cocción sea lo más uniforme posible en todo el ave.
Reposar y regar con vino
Traslada el pollo a una bandeja apta para horno que no sea muy grande, para que los jugos se concentren y no se evaporen en exceso. Coloca el pollo con las pechugas hacia abajo. Tápalo con film transparente y déjalo reposar 1 hora para que adquiera temperatura ambiente. Antes de meterlo en el horno, retira el film y riégalo con los 50 ml de vino blanco.
Hornear el pollo
Llévalo al horno, previamente precalentado a 180 ºC (350 ºF), y hornéalo durante 1 hora. Pasado ese tiempo, sácalo del horno, dale la vuelta para dejar las pechugas hacia arriba, báñalo con el propio jugo que ha soltado en la bandeja y hornéalo 30 minutos más, hasta que veas que la piel está bien dorada y crujiente.
Preparar la salsa de acompañamiento (Opcional)
Pasa los jugos restantes de la bandeja a un cazo, retirando previamente unas cucharadas de grasa excedente de la superficie. Caliéntala a fuego medio y añade, poco a poco, cucharaditas de la maicena disuelta previamente en un poco de agua hasta que la salsa espese. Sírvela caliente acompañando al pollo.