Preparación Paso a Paso
Preparar y sazonar el pollo
Lavar y secar perfectamente las piezas de pollo. Sazonar generosamente por todos lados con sal y pimienta negra molida al gusto para asegurar un buen sabor desde el interior.
Dorar el pollo
Calentar un poco de aceite o mantequilla en una sartén amplia a fuego medio-alto. Colocar las piezas de pollo y dejar dorar por ambos lados hasta que tengan un color bonito y apetitoso, sellando sus jugos.
Asar y limpiar los chiles poblanos
Asar los chiles poblanos directamente sobre la flama o comal hasta que su piel esté completamente quemada. Meterlos en una bolsa de plástico para que swe suden, pelar retirando la piel quemada, quitar las venas y las semillas, y cortar en rajas o trozos para la licuadora.
Licuar la salsa de poblano
En el vaso de la licuadora, colocar los chiles poblanos limpios, la crema ácida, el queso crema, un trozo de cebolla, un diente de ajo, un manojo pequeño de cilantro fresco y un chorrito de caldo de pollo o leche para facilitar el licuado. Licuar hasta obtener una mezcla completamente suave y homogénea.
Cocinar el pollo en la salsa
Verter la salsa cremosa de chile poblano directamente sobre las piezas de pollo doradas en la sartén. Reducir el fuego a medio-bajo, tapar la sartén y dejar cocinar lentamente para que el pollo termine de cocerse por dentro y absorba todos los sabores de la salsa.
Verificar sazón y servir
Destapar la sartén, verificar la consistencia de la salsa y comprobar de sal. Servir caliente acompañado de arroz blanco mexicano.