Preparación Paso a Paso
Cocinar los dientes de ajo
En una sartén pequeña, pon un poco de aceite de oliva y cocina a fuego bajo los dientes de ajo previamente laminados para que queden suaves y mucho más digestivos.
Preparar el agua especiada
En el vaso de la batidora pon el agua caliente y el azafrán para que infusione. Añade los dientes de ajo cocinados, una pizca de pimentón picante y media cucharadita de cúrcuma. Tritura todo con la batidora hasta que no queden grumos. Deja enfriar la mezcla resultante.
Mezclar la salsa amarilla
Mezcla la mayonesa con el agua especiada que has preparado hasta obtener una salsa fluida. Si notas que queda muy densa, ve añadiendo cucharaditas de agua poco a poco e integrando hasta conseguir la consistencia deseada.
Cortar y lavar las patatas
Lava muy bien las patatas. Córtalas en dados medianos manteniendo su piel y sumerge todos los dados en un bol grande lleno de agua. De esta manera eliminarás el exceso de almidón, logrando que queden más crujientes y evitando que se peguen entre ellas al freírlas.
Secar y freír las patatas
En una sartén mediana con abundante aceite caliente, fríe los dados de patata en dos tandas. Al sacarlas, pósalas brevemente sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite durante unos segundos y pásalas inmediatamente a otro plato definitivo para evitar que el aceite absorbido por el papel se enfríe, se espese y vuelva a adherirse dejándolas aceitosas y blandas.
Añadir sal
Justo cuando tengas todas las patatas fritas y recién pasadas al plato final, es el momento de añadir la sal al gusto.
Servir y presentar
Sirve las patatas fritas cubriéndolas con una cantidad generosa de la salsa amarilla preparada y espolvorea un poco de perejil fresco picado por encima para la presentación final.