Preparación Paso a Paso
Lavar y pelar las patatas
Lava y pela todas las patatas cuidadosamente para eliminar cualquier resto de tierra o impureza.
Cortar las patatas
Corta las patatas en rodajas finas buscando que tengan un grosor uniforme para que se cocinen de manera homogénea.
Remojar las patatas
Pon las patatas en un bol grande con agua para retirarles el almidón. De esta manera, quedarán más crujientes y evitaremos que se peguen entre ellas durante la fritura.
Enjuagar y secar las patatas
Enjuaga las patatas con agua limpia y sécalas muy bien para evitar salpicaduras al introducirlas en el aceite caliente.
Freír las patatas
Fríe las patatas en abundante aceite caliente. Hazlo en dos tandas para no abarrotar la sartén y conseguir una fritura perfecta.
Escurrir y salar las patatas
Retira las patatas de la sartén y pósalas en un plato cubierto con papel absorbente para retirar el exceso de aceite. Échales un poco de sal por encima inmediatamente.
Majar los ajos
En un mortero, introduce los dientes de ajo troceados en láminas y añade un poco de sal. Maja enérgicamente hasta formar una pasta.
Añadir el comino
Añade la media cucharadita de comino molido al mortero y continúa majando hasta integrar completamente con el ajo.
Incorporar líquidos al majado
Añade los 40 ml de vinagre y los 60 ml de agua al mortero y mezcla bien todos los ingredientes para formar la salsa de ajo cabañil.
Calentar aceite en la sartén
En otra sartén grande (o en la misma una vez limpia), pon un poco de aceite de oliva virgen extra y calienta a fuego medio.
Cocinar las patatas con el majado
Añade las patatas fritas a la sartén con mucho cuidado para que no se rompan demasiado. Vierte por encima el majado preparado.
Reducir el líquido
Cocina las patatas moviéndolas constantemente para que todas se impregnen bien del vinagre y el ajo, hasta que el líquido se evapore por completo.