Preparación Paso a Paso
Preparar la infusión de leche
Ponemos a calentar la mayor parte de los 500 ml de leche entera en un cazo a fuego medio. Añadimos las dos peladuras de limón (asegurándonos de que no tengan nada de la parte blanca para evitar amargor) y el palo de canela. Dejamos que la leche coja temperatura y empiece a infusionar sin llegar a hervir vigorosamente.
Mezclar los ingredientes de la crema
En un bol amplio, colocamos el huevo entero, las tres yemas de huevo y los 150 gramos de azúcar. Batimos enérgicamente con unas varillas hasta que la mezcla se vuelva de un color más claro y espumosa. A continuación, incorporamos los 45 gramos de almidón de maíz (maicena) y un chorrito de la leche fría que habíamos reservado, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos.
Unir y espesar la crema pastelera
Retiramos las peladuras de limón y el palo de canela del cazo con la leche caliente. Vertemos la leche caliente poco a poco y sin dejar de remover sobre la mezcla de huevos y maicena. Devolvemos todo el conjunto al cazo y lo ponemos a fuego medio-bajo, sin dejar de remover con las varillas hasta que la crema coja consistencia y empiece a espesar. Una vez lista, la retiramos del fuego y la reservamos.
Estirar y cortar el hojaldre
Extendemos la plancha de hojaldre sobre la propia mesa de trabajo o sobre un papel de horno. Con la ayuda de un cuchillo o un cortador de pizza, cortamos la masa en rectángulos o cuadrados del tamaño deseado para formar nuestros miguelitos.
Pintar y hornear el hojaldre
Colocamos las porciones de hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Batimos un huevo y, con la ayuda de un pincel de cocina, pintamos la superficie de cada porción de hojaldre para que adquieran un brillo dorado perfecto al hornearse. Introducimos en el horno precalentado y horneamos a la temperatura recomendada hasta que estén dorados y crujientes.
Rellenar y montar los pastelitos
Sacamos el hojaldre del horno y dejamos que se temple. Abrimos los trozos de hojaldre horneados por la mitad horizontalmente y rellenamos el interior con la crema pastelera que teníamos reservada, utilizando una manga orquidea o una cuchara.
Decorar y servir
Colocamos la parte superior del hojaldre para cerrar los pastelitos y espolvoreamos una generosa cantidad de azúcar glasé por toda la superficie antes de servir.