Preparación Paso a Paso
Trocear y salpimentar el pollo
Corta la pechuga de pollo en dados pequeños y sazónalos con sal y pimienta negra al gusto.
Rehogar las espinacas
En una sartén con una gota de aceite, añade las hojas de espinacas y rehócalas durante 2 minutos. Retira y reserva.
Cocinar el pollo
En la misma sartén, echa la mantequilla. Cuando esta se funda por completo, añade los dados de pechuga de pollo y cocínalos a fuego medio hasta que los trozos estén bien dorados. Retira los trozos de pollo de la sartén y resérvalos.
Preparar la salsa Alfredo
En lo que queda de mantequilla en la sartén, dora el medio diente de ajo a fuego bajo. Vierte la nata para cocinar y la leche, echa un poco de pimienta. Cocina siempre a fuego bajo y removiendo constantemente hasta que espese. Añade el queso parmesano y cocina entre 1 o 2 minutos hasta integrarlo por completo.
Hervir y cocinar la pasta
Mientras preparas la salsa, pon a hervir una olla con abundante agua y sal. Cocina la pasta o los fettuccine el tiempo exacto indicado por el fabricante.
Mezclar todos los ingredientes
Cuando la pasta esté lista, pásala a un bol grande (no importa que no esté perfectamente escurrida). Vierte por encima la salsa Alfredo, el pollo y las espinacas, y mezcla todo muy bien. Si notas que la salsa queda muy espesa, añade un cazo del agua de cocción de la pasta y vuelve a mezclar.
Servir
Sirve inmediatamente tu pasta Alfredo con pollo para disfrutarla caliente.