Preparación Paso a Paso
Preparar la base de galleta y pistacho
Tritura los 130 g de galletas Digestive junto con los 30 g de pistachos hasta obtener un polvo fino. Derrite los 50 g de mantequilla sin sal e incorpórala a la mezcla de galleta y pistacho triturado hasta que se integre por completo y tenga una textura similar a arena mojada.
Montar la base en el molde
Coloca cápsulas de papel en un molde para cupcakes y distribuye la mezcla de galleta en el fondo de cada cavidad. Presiona firmemente para compactar la base de cada mini cheesecake.
Preparar el relleno de queso y pistacho
En un bol grande, bate los 400 g de queso crema tipo Philadelphia junto con los 100 g de azúcar blanco hasta que la mezcla esté cremosa y sin grumos.
Agregar los líquidos y sabores al relleno
Añade los 60 g de huevo batido, los 60 ml de nata para montar, los 70 g de pasta de pistacho y la media cucharadita de vainilla. Bate a velocidad baja hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y obtengas una crema homogénea y de color verde suave.
Rellenar las cavidades y hornear
Rellena cada cavidad del molde sobre la base de galleta con la crema de pistacho hasta casi llegar al borde. Hornea a temperatura adecuada hasta que cuajen.
Preparar la ganache de pistacho
Calienta los 60 ml de nata para montar y viértela sobre los 100 g de chocolate blanco. Añade los 35 g de pasta de pistacho y mezcla enérgicamente hasta fundir por completo el chocolate y conseguir una ganache brillante y uniforme.
Bañar con la ganache y enfriar
Cubre la superficie de cada mini cheesecake ya horneado y frío con una capa de la ganache de pistacho. Lleva a refrigeración para que asienten.
Montar la nata y decorar
Monta los 200 ml de nata para montar junto con los 40 g de azúcar blanco hasta obtener picos firmes. Coloca la nata montada en una manga pastelera, decora la superficie de cada mini cheesecake y finaliza espolvoreando pistachos troceados por encima.