Preparación Paso a Paso
Preparar los ingredientes líquidos y aromáticos
En un bol amplio, colocar los 3 huevos medianos junto con los 160g de azúcar y una cucharada de miel de abeja. Añadir también la piel rallada de 2 limones asegurándose de no rallar la parte blanca para evitar amargor.
Batir la mezcla base
Batir enérgicamente la mezcla de huevos, azúcar, miel y ralladura de limón hasta que blanquee y triplique su volumen, consiguiendo una textura espumosa.
Incorporar la leche y el aceite
Añadir los 70ml de leche de vaca y los 180ml de aceite de sabor suave en forma de hilo mientras se sigue batiendo suavemente para integrar todos los líquidos sin perder el aire incorporado.
Tamizar los ingredientes secos
Incorporar los 230g de harina de trigo, la pizca de sal y los 7g de levadura química pasándolos por un colador o tamiz directamente sobre el bol con la mezcla líquida para evitar grumos.
Mezclar la masa final
Integrar los ingredientes secos con movimientos envolventes utilizando una espátula hasta obtener una masa homogénea, fina y sin rastro de harina seca.
Rellenar las cápsulas
Colocar cápsulas de papel para magdalenas dentro de una bandeja rígida de moldes para magdalenas o flaneras y rellenarlas con la masa hasta las tres cuartas partes de su capacidad.
Añadir el azúcar superficial
Repartir las 2 cucharadas de azúcar reservadas por encima de la superficie de cada magdalena para conseguir la característica costra crujiente al hornear.
Horneado
Hornear en el horno precalentado a temperatura media (aproximadamente 200 grados) durante unos 20 minutos o hasta que suban, adquieran un bonito color dorado y al pincharlas con un palillo este salga limpio.
Enfriar y servir
Retirar del horno, desmoldar la bandeja y colocar las magdalenas sobre una rejilla metálica para que se enfríen por completo antes de consumir.