Preparación Paso a Paso
Preparar la salsa de tomate
Comenzar preparando la salsa de tomate casera. Lavar y trocear el tomate tipo pera. En una sartén o cazuela, añadir 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra junto con el diente de ajo y cocinar los tomates troceados. Incorporar una pizca de tomillo, una pizca de albahaca, sal al gusto y, si fuese necesario para corregir la acidez, una cucharadita de azúcar. Cocinar a fuego lento hasta obtener una salsa concentrada y homogénea. Reservar.
Preparar y cortar las verduras
Lavar minuciosamente todas las verduras. Cortar en brunoise o trozos pequeños el calabacín, la berenjena, el trozo de calabaza, el medio pimiento rojo, el pimiento verde o italiano, las cebolletas tiernas y limpiar y laminar los 12 champiñones medianos.
Cocinar las verduras
En una sartén amplia, calentar 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Añadir las 8 verduras troceadas previamente y cocinar a fuego medio-bajo removiendo de vez en cuando hasta que estén tiernas y bien integradas. Reservar.
Preparar la salsa bechamel
En una cazuela a fuego medio, fundir los 75 gramos de mantequilla sin sal junto con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra. Agregar los 75 gramos de harina y remover constantemente durante un par de minutos para cocinarla y evitar que sepa a cruda. Verter los 750 ml de leche poco a poco sin dejar de remover con unas varillas para evitar la formación de grumos. Cocinar hasta que espese y sazonar con una pizca de sal, una pizca de pimienta negra recién molida y una pizca de nuez moscada.
Hidratar las placas de lasaña
Sumergir las 12 placas de lasaña precocida en un recipiente con agua templada o caliente según las instrucciones del fabricante para que se hidraten y se ablanden antes del montaje.
Montar la lasaña
En una fuente apta para horno, colocar una fina capa de salsa de tomate en la base. Disponer una capa con las placas de lasaña hidratadas. Añadir una capa con las verduras cocinadas y un poco de salsa de tomate o bechamel. Repetir el proceso alternando placas de lasaña y verduras hasta terminar con los ingredientes, asegurándose de que la última capa superior sea de placas de lasaña.
Cubrir con bechamel y queso
Verter la salsa bechamel caliente por toda la superficie de la lasaña cubriéndola por completo. Rallar o trocear los 150 gramos de queso manchego y distribuirlo de manera uniforme por encima de la capa de bechamel.
Gratinar al horno
Precalentar el horno a la temperatura adecuada. Introducir la fuente con la lasaña y hornear hasta que se caliente por completo y el queso manchego de la superficie quede fundido y con un tono doradito y apetitoso. Retirar del horno, dejar reposar unos minutos antes de cortar y servir caliente.