Preparación Paso a Paso
Preparar la superficie de trabajo
Extiende un poco de harina sobre la mesa o superficie limpia de trabajo para evitar que la pasta de hojaldre se adhiera.
Extender la pasta de hojaldre
Coloca la pasta de hojaldre sobre la superficie enharinada y estira ligeramente con un rodillo si es necesario, asegurándote de mantener un grosor uniforme.
Cortar la pasta de hojaldre
Corta la pasta de hojaldre en pequeños cuadros o porciones del tamaño adecuado para envolver porciones individuales de queso crema.
Porcionar el queso crema
Corta el queso crema en pequeños cubos o bolitas que quepan perfectamente en el centro de cada cuadro de pasta de hojaldre.
Rellenar y formar las bolitas
Coloca un trozo de queso crema en el centro de cada cuadro de pasta de hojaldre y envuélvelo cuidadosamente, sellando los extremos para formar bolitas compactas y evitar que el queso se salga durante la cocción.
Calentar el aceite
Calienta suficiente aceite vegetal en una sartén profunda a fuego medio-alto hasta alcanzar la temperatura ideal para freír.
Freír las bolitas de queso
Coloca las bolitas de hojaldre rellenas en el aceite caliente y fríelas, moviéndolas constantemente, hasta que adquieran un tono dorado uniforme y una textura crujiente.
Escurrir el exceso de grasa
Retira las bolitas de queso del aceite caliente utilizando una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Empanizar con azúcar
Mientras aún estén calientes para que se adhiera perfectamente, pasa las bolitas de queso por un recipiente con azúcar hasta cubrirlas por completo.
Servir
Sirve las famosas bolitas de queso inmediatamente para disfrutar de su textura crujiente por fuera y el relleno cremoso por dentro.