Preparación Paso a Paso
Hervir la leche con la canela
Colocar una olla a fuego medio con un litro de leche entera y la rama de canela. Dejar calentar hasta que comience a hervir, asegurándose de mover ocasionalmente para evitar que se pegue en el fondo.
Disolver el azúcar en la leche
Agregar la taza de azúcar a la leche hirviendo y remover constantemente con un batidor de globo o cuchara hasta que se disuelva por completo. Retirar del fuego y dejar enfriar ligeramente.
Batir los huevos y las yemas
En un recipiente hondo, colocar los 6 huevos enteros y las 2 yemas adicionales. Batir enérgicamente hasta integrar perfectamente las claras con las yemas.
Incorporar la vainilla
Añadir la cucharadita de esencia de vainilla a la mezcla de huevos y continuar batiendo por unos segundos más.
Templar la mezcla de huevos con la leche
Retirar la rama de canela de la leche tibia. Verter un poco de la leche tibia en forma de hilo sobre los huevos batidos sin dejar de batir, para evitar que el huevo se cocine por el calor.
Integrar toda la mezcla
Verter el resto de la leche poco a poco sobre los huevos sin dejar de batir hasta obtener una mezcla homogénea y bien integrada.
Colar la preparación
Pasar la mezcla a través de un colador fino directamente hacia una jarra o recipiente para eliminar cualquier grumo o restos de clara.
Llenar los moldes
Verter la mezcla colada en moldes individuales aptos para horno, llenándolos casi hasta el borde.
Preparar el baño María
Colocar los moldes dentro de una charola o recipiente más grande para horno. Verter agua caliente en la charola hasta que llegue a la mitad de la altura de los moldes.
Hornear las jericallas
Llevar la charola al horno previamente calentado a 180 grados Celsius y hornear durante aproximadamente 45 minutos o hasta que cuajen y la superficie adquiera un tono dorado oscuro característico.
Enfriar y servir
Retirar del horno, dejar enfriar a temperatura ambiente y posteriormente refrigerar antes de servir para disfrutar de su textura cremosa.