Preparación Paso a Paso
Preparar la crema pastelera
En un bol o cazo, colocar los dos huevos de tamaño grande, añadir los 75 gramos de azúcar y batir bien con unas varillas hasta que la mezcla esté integrada. Agregar los 30 gramos de maicena (almidón de maíz) y seguir batiendo para evitar que se formen grumos.
Añadir la leche y la vainilla
Verter los 300 ml de leche poco a poco mientras se continúa removiendo. Añadir también la cucharadita de esencia o extracto de vainilla para aromatizar la crema.
Cocinar la crema
Llevar el cazo a fuego medio sin dejar de remover con las varillas para que no se pegue en el fondo. Cocinar hasta que la mezcla espese y alcance la consistencia de una crema pastelera fina. Retirar del fuego y reservar.
Estirar y cortar el hojaldre
Extender las dos planchas rectangulares de hojaldre sobre la superficie de trabajo. Cortar las planchas en porciones iguales o rectángulos del tamaño deseado para formar los pastelitos individualmente.
Rellenar los hojaldres
Colocar una porción de la crema pastelera ya fría o templada sobre una mitad de cada rectángulo de hojaldre, dejando los bordes libres para poder sellarlos correctamente.
Montar y cerrar los pastelitos
Doblar la otra mitad del hojaldre sobre la crema para cubrirla, sellando los bordes presionando ligeramente con los dedos o con la ayuda de un tenedor para asegurar que no se abran durante el horneado.
Pincelar y decorar
Disponer los hojaldres rellenos sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno. Pincelar la superficie de cada hojaldre con huevo batido para que adquieran un brillo dorado y repartir almendra cruda laminada por encima al gusto.
Horneado
Introducir la bandeja en el horno previamente precalentado y hornear a la temperatura recomendada hasta que el hojaldre suba, esté bien cocido, crujiente y con un tono doradito uniforme.
Enfriar y servir
Retirar del horno y dejar enfriar los hojaldres sobre una rejilla. Antes de servir, espolvorear azúcar glas por encima al gusto para dar el toque final de pastelería.