Preparación Paso a Paso
Preparar y picar las verduras
Pica finamente la media cebolla y el diente de ajo. Pela la manzana de tamaño mediano, retira el corazón y córtala en cubitos pequeños. Ten listos los 300 gramos de espinacas ya troceadas.
Sofrito inicial
Coloca una sartén a fuego medio con dos cucharadas de aceite. Agrega la cebolla picada y el diente de ajo picado. Sofríe hasta que la cebolla comience a verse transparente.
Incorporar la manzana
Añade los cubitos de manzana a la sartén junto con el sofrito de cebolla y ajo. Cocina durante unos minutos hasta que la manzana empiece a ablandarse ligeramente.
Agregar las espinacas
Incorpora los 300 gramos de espinacas troceadas a la sartén. Remueve bien y cocina hasta que las espinacas reduzcan su tamaño y pierdan el exceso de líquido.
Sazonar y enfriar
Salpimienta al gusto la mezcla de espinacas y manzana. Retira la sartén del fuego y deja que la preparación se enfríe antes de mezclarla con los lácteos.
Mezclar con los quesos
En un bol amplio, coloca los 250 gramos de queso ricotta o requesón y los 50 gramos de queso mozzarella rallado. Añade el sofrito de espinacas y manzana ya frío y mezcla todo muy bien hasta obtener una pasta homogénea.
Montaje del hojaldre
Extiende la primera hoja de hojaldre refrigerado rectangular sobre una bandeja de horno con su propio papel. Distribuye el relleno de espinacas y queso uniformemente sobre la masa, dejando libre un pequeño borde alrededor.
Cubrir y sellar
Coloca la segunda hoja de hojaldre encima del relleno. Sella bien los bordes presionando con los dedos o con la ayuda de un tenedor para evitar que el relleno se escape durante el horneado.
Pincelar con huevo
Bate un huevo de tamaño grande junto con una cucharada de leche. Pincela toda la superficie superior del hojaldre con esta mezcla para conseguir un acabado dorado y brillante.
Horneado
Introduce la bandeja en el horno precalentado y hornea a la temperatura recomendada para el hojaldre (generalmente 200°C) durante unos 20 minutos o hasta que veas que la superficie está dorada y crujiente. Retira del horno, deja templar y sirve.