Preparación Paso a Paso
Hidratar la grenetina
Vertemos la taza de agua fría en un recipiente hondo y esparcimos en forma de lluvia las 4 cucharadas de grenetina sin sabor. Mezclamos ligeramente para evitar grumos y dejamos reposar durante 10 minutos hasta que se hidrate por completo y adquiera una consistencia esponjosa.
Fundir la grenetina
Llevamos la grenetina hidratada al microondas en intervalos de 15 segundos o la fundimos a baño maría hasta que esté completamente líquida y transparente, sin dejar que hierva. Reservamos para que tibie un poco.
Mezclar los ingredientes base de la gelatina
En un tazón grande, colocamos las 2 tazas de yogurt natural, la taza de crema para batir, la taza de leche condensada y la cucharadita de esencia de vainilla. Batimos con un globo o batidor de alambre hasta que todos los ingredientes se incorporen perfectamente y obtengamos una mezcla homogénea y cremosa.
Temperar e integrar la grenetina
Tomamos un cucharón de la mezcla de yogurt y lo añadimos a la grenetina fundida tibia mientras mezclamos rápidamente para igualar temperaturas. Vertemos esta mezcla de grenetina poco a poco sobre el tazón grande con el resto de los lácteos, sin dejar de batir enérgicamente para evitar la formación de grumos.
Vaciar en molde y refrigerar
Vertemos la preparación final en un molde para gelatina previamente engrasado ligeramente con aceite vegetal para facilitar su desmolde. Llevamos el molde al refrigerador por un tiempo mínimo de 4 horas, o preferentemente toda la noche, hasta que cuaje por completo.
Preparar la salsa de mango
Pelamos los 3 mangos maduros frescos y retiramos toda la pulpa de la semilla. Colocamos la pulpa en el vaso de la licuadora junto con las 2 cucharadas de azúcar y el chorrito de jugo de limón. Licuamos a velocidad media hasta obtener una salsa suave, brillante y completamente tersa.
Desmoldar y servir
Desmoldamos la gelatina blanca con mucho cuidado sobre un platón extendido. Servimos porciones individuales bañadas generosamente con la salsa de mango fresca por encima.