Preparación Paso a Paso
Remojar los garbanzos
Colocar la taza y media de garbanzos en un recipiente amplio con suficiente agua y dejar en remojo durante toda la noche o al menos 8 horas para que se hidraten correctamente.
Cocinar los garbanzos
Escurrir los garbanzos del remojo, colocarlos en una olla con agua limpia y llevar al fuego hasta que estén blandos. Retirar y reservar.
Cortar los embutidos y vegetales
Cortar los 80 gramos de chorizo, los 80 gramos de tocino ahumado y los 80 gramos de morcilla en rodajas o trozos pequeños. Picar finamente media cebolla, medio pimiento y los 3 dientes de ajo.
Sofreír el tocino y el chorizo
Calentar una cucharada de manteca de cerdo o dos cucharadas de aceite en una sartén u olla grande. Agregar el tocino ahumado y el chorizo para que suelten sus grasas y sabores característicos.
Agregar vegetales al sofrito
Incorporar la cebolla picada, el pimiento y los dientes de ajo machacados o picados. Sofreír todo el conjunto hasta que la cebolla se torne transparente y los aromas se integren.
Añadir la salsa y las especias
Incorporar las 2 cucharadas de salsa de tomate y la cucharadita de paprika o pimentón dulce. Remover constantemente para evitar que el pimentón se queme y amargue.
Verter el vino
Añadir el cuarto de taza de vino blanco o vino seco para desglasar el fondo de la sartén y aportar acidez y profundidad de sabor a la preparación. Dejar evaporar el alcohol durante un par de minutos.
Incorporar los garbanzos y la morcilla
Agregar los garbanzos cocidos previamente junto con la morcilla en rodajas. Salpimentar al gusto con cuidado debido al punto de sal de los embutidos.
Cocinar a fuego lento
Integrar todos los ingredientes con cuidado de no romper los garbanzos y cocinar a fuego lento durante unos minutos para que se compacten los sabores.
Servir y decorar
Retirar del fuego, espolvorear la cucharada de perejil fresco picado por encima y servir caliente acompañado de arroz blanco, platanitos fritos y ensalada.