Preparación Paso a Paso
Preparar y exprimir los limones
Lavar muy bien los limones. Cortar los limones por la mitad y extraer cuidadosamente el jugo procurando no romper la cáscara, ya que estas servirán como recipiente para el postre. Colar el jugo para retirar las pepitas y la pulpa, midiendo exactamente 150 ml.
Montar la nata
Verter los 400 ml de nata para montar o crema de leche bien fría en un bol amplio. Batir con la ayuda de unas varillas eléctricas hasta que la nata comience a montar y adquiera una consistencia firme pero cremosa.
Añadir la leche condensada y el jugo de limón
Incorporar los 150 ml de leche condensada a la nata montada y mezclar suavemente con movimientos envolventes. A continuación, añadir de forma gradual y sin dejar de remover los 150 ml de jugo de limón filtrado, integrando todo muy bien hasta obtener una crema homogénea y espesa.
Rellenar las cáscaras de limón y congelar
Rellenar las mitades de las cáscaras de limón reservadas con la crema preparada anteriormente. Llevarlas al congelador durante el tiempo necesario hasta que el helado esté completamente firme y congelado antes de servir.