Preparación Paso a Paso
Preparar y pochar la cebolla
Pelar y picar la cebolla finamente. Poner una sartén al fuego con un poco de aceite, añadir la cebolla picada, sal al gusto y pocharla lentamente hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
Preparar las peras
Lavar las peras, pelarlas, quitarles el corazón y cortarlas en láminas o trozos no muy gruesos. Reservar.
Engrasar el molde
Preparar un molde apto para horno de 26 cm por 21 cm y 5 cm de alto. Engrasar ligeramente con un poco de aceite o mantequilla para evitar que se pegue la masa filo.
Montar la base de masa filo
Colocar las 8 a 10 hojas de masa filo en el molde, una a una, pincelándolas ligeramente con aceite o mantequilla derretida entre capa y capa, cubriendo tanto el fondo como las paredes del molde y dejando que sobresalgan por los bordes para luego cerrar.
Rellenar con la cebolla, peras y queso
Distribuir la cebolla pochada en el fondo de la masa filo. Añadir encima las láminas de pera reservadas, desmenuzar el queso gorgonzola por encima de las peras y repartir las nueces peladas troceadas. Espolvorear un poco de tomillo fresco o seco.
Preparar la mezcla líquida
En un bol, batir los dos huevos junto con la nata para cocinar, sal y pimienta recién molida al gusto hasta que quede una mezcla homogénea.
Verter la mezcla líquida
Verter la mezcla de huevos y nata de manera uniforme sobre el relleno de peras, queso y nueces dentro del molde.
Cerrar los bordes de la masa filo
Doblar los bordes de la masa filo que sobresalían hacia el interior, cubriendo parcialmente el relleno y formando un borde rústico y crujiente.
Hornear el entrante
Introducir el molde en el horno previamente calentado y hornear a temperatura media hasta que la masa filo esté dorada y crujiente y el relleno se haya cuajado por completo.
Desmoldar y servir
Retirar del horno, dejar templar unos minutos para que asiente, desmoldar con cuidado y servir caliente o tibio.