Preparación Paso a Paso
Cortar las tortillas
Toma las tortillas de maíz y córtalas en triángulos o totopos del tamaño deseado para formar los chilaquiles.
Freír las tortillas
Calienta suficiente aceite vegetal en una sartén grande y fríe los triángulos de tortilla hasta que adquieran una textura crujiente y un color dorado uniforme. Retira y escurre el exceso de aceite sobre papel absorbente.
Cocinar la base de la salsa
En una olla con agua hirviendo, coloca los jitomates, los tomates verdes, los chiles guajillo, los chiles de árbol y los chiles serranos junto con trozos de cebolla y ajo hasta que estén suaves.
Licuar la salsa
Transfiere los ingredientes cocidos a la licuadora, añade un poco del agua de cocción y procesa hasta obtener una mezcla homogénea y tersa.
Sofreír la salsa
Calienta un poco de aceite en una cacerola y vierte la salsa colada. Añade una ramita de epazote fresco y sal al gusto. Deja que hierva a fuego medio hasta que los sabores se integren perfectamente.
Preparar los huevos estrellados
En una sartén con un poco de aceite o mantequilla, fríe los huevos uno a uno hasta obtener el punto deseado con la yema tierna.
Integrar los chilaquiles
Incorpora los totopos fritos dentro de la salsa caliente y revuelve con cuidado para que todos se impregnen de la salsa ranchera sin perder su consistencia crujiente.
Servir el plato
Sirve los chilaquiles rojos en un plato acompañados de frijoles refritos, coloca encima los huevos estrellados y decora con queso fresco espolvoreado, crema agria y rodajas de cebolla.