Preparación Paso a Paso
Preparar las manzanas
Pelar las dos manzanas, retirarles el corazón y las semillas, y cortarlas en trozos pequeños. Añadir el zumo de medio limón por encima para evitar que se oxiden y reservar.
Batir los huevos con el azúcar y la vainilla
En un bol amplio, colocar los dos huevos grandes, añadir las 2 cucharadas de azúcar (30g) y la cucharadita de esencia o extracto de vainilla. Batir bien con unas varillas hasta que la mezcla esté integrada.
Incorporar los líquidos
Agregar al bol los 225 ml de leche y las 2 cucharadas de vodka. Continuar batiendo ligeramente para que todos los líquidos se mezclen de forma homogénea.
Añadir los ingredientes secos
Tamizar y agregar los 225g de harina de trigo, los 15g de levadura química, la media cucharada de canela molida y una pizca de sal. Mezclar todo con ayuda de unas varillas hasta obtener una masa lisa y sin grumos.
Integrar la manzana
Incorporar los trozos de manzana previamente cortados y rociados con limón a la masa preparada. Mezclar con una espátula para que la manzana quede perfectamente distribuida por toda la mezcla.
Calentar el aceite
Poner a calentar abundante aceite de girasol en una sartén u olla profunda a temperatura media-alta, asegurándose de que esté bien caliente pero sin llegar a humear.
Freír los buñuelos
Tomar porciones de la masa con ayuda de una cuchara o usando una rosquillera opcional, y verterlas con cuidado en el aceite caliente. Freír los buñuelos por tandas, dándoles la vuelta para que se doren de manera uniforme por todos lados.
Escurrir el exceso de aceite
Retirar los buñuelos de la sartén cuando estén dorados y crujientes, colocándolos sobre un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Rebozar y servir
Mientras aún estén calientes, pasar los buñuelos por una mezcla de azúcar y canela al gusto para rebozarlos por completo. Servir inmediatamente.