Preparación Paso a Paso
Preparar la mezcla base de huevos
En un bol amplio, colocar los dos huevos de tamaño grande junto con una pizca de sal. Batir enérgicamente con unas varillas hasta que estén bien integrados y ligeramente espumosos.
Incorporar el yogur y los aromatizantes
Añadir al bol los 240 gramos de yogur natural, la media cucharadita de esencia o extracto de vainilla y las 4 cucharadas de ron o aguardiente. Mezclar todo muy bien con las varillas hasta obtener una crema homogénea y líquida.
Tamizar y agregar los ingredientes secos
Incorporar los 130 gramos de harina de trigo común y los 15 gramos de levadura química o polvo de hornear pasándolos por un tamiz o colador para evitar la formación de grumos. Integrar suavemente con las varillas hasta conseguir una masa lisa, espesa pero fluida.
Calentar el aceite para la fritura
Poner una sartén o cazuela honda con abundante aceite de girasol a calentar a fuego medio-bajo. El aceite no debe estar excesivamente caliente para que los buñuelos se cocinen bien por dentro sin quemarse por fuera.
Freír los buñuelos
Tomar porciones de masa con la ayuda de dos cucharillas o una manga y verterlas con cuidado en el aceite caliente. Freír los buñuelos en tandas pequeñas para que no baje la temperatura del aceite, removiendo ocasionalmente para que se doren de forma uniforme por todos lados.
Escurrir el exceso de aceite
Retirar los buñuelos de la sartén con una espumadera cuando estén bien dorados y colocarlos sobre un plato o fuente cubierta con papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de grasa.
Rebozar y servir
Mientras aún estén calientes, pasar los buñuelos por un bol que contenga la mezcla de azúcar con canela en polvo, asegurándose de que queden bien cubiertos por fuera. Servir y disfrutar.