Preparación Paso a Paso
Cocer la calabaza
Limpiar la calabaza de piel y semillas hasta obtener aproximadamente 800 gramos de pulpa limpia. Cocer la calabaza en agua hasta que esté completamente tierna. Reservar 500 mililitros (2 tazas) del agua resultante de la cocción para la elaboración de la masa.
Preparar la levadura
Disolver los 50 gramos de levadura fresca de panadería en parte del agua de cocción de la calabaza que esté templada, asegurándose de que no queden grumos y la levadura se integre por completo.
Formar la masa de buñuelos
En un recipiente amplio, mezclar la calabaza cocida, el agua de cocción restante, la levadura disuelta, el 1 kg de harina de trigo común y, de manera opcional, el sobre de gaseosa. Integrar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea, tierna y pegajosa típica para buñuelos.
Fermentar la masa
Dejar reposar la masa en un lugar cálido y libre de corrientes de aire hasta que duplique su volumen y fermente adecuadamente.
Calentar el aceite
Poner a calentar abundante aceite para freír en una sartén honda o caldero a temperatura media-alta, asegurándose de que alcance la temperatura óptima de fritura sin llegar a quemarse.
Freír los buñuelos
Coger porciones de masa con las manos mojadas o usando la técnica tradicional, darles forma de buñuelo haciendo un agujero en el centro e introducirlas cuidadosamente en el aceite caliente. Freír hasta que estén bien dorados y crujientes por fuera, pero muy tiernos por dentro.
Escurrir y servir
Sacar los buñuelos del aceite con la ayuda de una espumadera y colocarlos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. Servir caliente acompañados de azúcar por encima o con un buen chocolate caliente.