Preparación Paso a Paso
Preparar los ingredientes y el molde
Reúne todos los ingredientes pesados y medidos correctamente. Prepara un molde de 20x20 cm forrándolo con papel de horno para asegurar que el brownie no se pegue y se pueda desmoldar con facilidad.
Fundir el chocolate con la mantequilla
Coloca los 280 gramos de chocolate negro junto con los 170 gramos de mantequilla en un recipiente apto para microondas o al baño maría. Funde ambos ingredientes con cuidado de no quemar el chocolate, removiendo ocasionalmente hasta obtener una mezcla homogénea y brillante.
Batir los huevos con el azúcar
En un bol grande, incorpora los 3 huevos medianos, la yema y los 300 gramos de azúcar. Bate la mezcla enérgicamente hasta que blanquee ligeramente y el azúcar se integre por completo con los huevos.
Añadir la vainilla
Agrega una cucharadita de extracto de vainilla a la mezcla de huevos y azúcar. Continúa batiendo durante unos segundos más para que se distribuya de manera uniforme.
Integrar el chocolate fundido
Vierte la mezcla de chocolate negro y mantequilla, que debe estar templada, sobre el bol con los huevos y el azúcar. Remueve constantemente con una espátula mediante movimientos envolventes para no perder el aire incorporado.
Incorporar los ingredientes secos
Añade los 100 gramos de harina y una pizca de sal al bol. Mezcla con suavidad con la ayuda de una espátula hasta que no queden grumos de harina y obtengas una masa de brownie espesa y uniforme.
Añadir las frambuesas
Incorpora la mitad de los 150 gramos de frambuesas directamente a la masa y resérvate el resto para decorar. Mezcla delicadamente para que se distribuyan por el interior sin romperse demasiado.
Verter en el molde y decorar
Vierte toda la masa preparada dentro del molde de 20x20 cm previamente forrado. Extiende la superficie con la espátula y reparte el resto de las frambuesas reservadas por la parte superior presionándolas ligeramente hacia el interior.
Horneado
Introduce el molde en el horno precalentado y hornea a la temperatura recomendada hasta que la superficie esté firme y al introducir un palillo este salga ligeramente húmedo pero sin masa líquida. Retira del horno y deja enfriar antes de cortar y disfrutar.