Preparación Paso a Paso
Limpiar los boquerones
Limpia los boquerones por fuera en un cuenco lleno de agua para retirar las escamas que pudieran tener. Luego, con unas tijeras de cocina, corta la cabeza. Después haz un corte en la parte del abdomen. Con el dedo retira las vísceras. Con un cuchillo pequeño haz un corte recto hasta la cola para terminar de abrirlo. Ábrelo como un libro y ve desprendiendo la espina central. Cuando llegues a la cola, córtala con la tijera si quieres mantener los lomos unidos.
Desangrar en agua con hielo
Sumerge los boquerones en agua fría con mucho hielo durante unos 20 minutos para que se desangren y su carne quede tersa y blanca. Transcurrido el tiempo, escúrrelos muy bien.
Preparar el adobo tradicional
Mientras tanto, prepara el adobo. En un mortero, pon el diente de ajo cortado en láminas junto con un poco de sal. Machácalo hasta que se forme una pasta. Añade el comino, el pimentón, el orégano y un poco del vinagre. Maja un poco más para integrar los sabores. Vierte el resto del vinagre y el agua. Mezcla todo muy bien hasta que esté completamente integrado.
Marinar los boquerones
En una fuente o bandeja, coloca una capa de boquerones hasta cubrir la base. Vierte por encima parte del adobo. Coloca encima otra capa de boquerones y vierte el resto del adobo por encima. Cubre la fuente con film de cocina y refrigera durante 30 minutos. Pasado el tiempo de maceración, escúrrelos.
Rebozar los boquerones
En un plato hondo, mezcla la harina para frituras con la maicena. Pasa los boquerones marinados y escurridos por esta mezcla de harinas, asegurándote de retirar el exceso de harina sacudiéndolos ligeramente.
Freír los boquerones en aceite caliente
En una sartén mediana con abundante aceite caliente a 180 ºC, fríe los boquerones rebozados en tandas de unas 6 unidades para evitar que baje mucho la temperatura del aceite. En aproximadamente 1 minuto estarán listos. Retíralos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite durante unos segundos. Luego, pasa los boquerones fritos a otro plato limpio para evitar que se queden blandos y aceitosos por el contacto prolongado con el papel.