Preparación Paso a Paso
Preparar el almíbar
En una cacerola adecuada, colocar los 250 gramos de azúcar, los 250 mililitros de agua y añadir la piel de una naranja grande (cortada sin la parte blanca para evitar amargor) junto con su zumo. Llevar al fuego y dejar hervir durante unos minutos hasta que el azúcar se disuelva por completo y se forme un almíbar ligero. Reservar.
Hervir los líquidos para la masa
En otra cacerola amplia, verter los 500 mililitros de agua, los 25 mililitros de aceite, los 25 gramos de azúcar y los 3 gramos de sal. Encender el fuego y llevar la mezcla a ebullición.
Añadir los ingredientes secos de golpe
Cuando el agua comience a hervir, bajar el fuego y añadir de golpe la harina de trigo común y la maicena previamente mezcladas. Remojar y remover enérgicamente con una cuchara de madera o espátula.
Cocinar la masa
Cocinar la masa sin dejar de remover a fuego medio-bajo durante un par de minutos hasta que se despegue de las paredes de la cacerola y forme una bola compacta. Retirar del fuego y dejar templar ligeramente.
Incorporar los huevos
Agregar los dos huevos uno a uno a la masa templada. Tras cada adición, integrar batiendo o amasando enérgicamente hasta que la masa vuelva a tener una textura homogénea, cremosa y brillante.
Rellenar la manga pastelera
Introducir la masa preparada dentro de una manga pastelera equipada con una boquilla rizada de aproximadamente un centímetro de grosor.
Freír los bocaditos
Calentar abundante aceite de sabor neutro en una sartén honda. Presionar la manga pastelera y cortar porciones de masa de tamaño uniforme directamente sobre el aceite templado-caliente. Freír a fuego moderado hasta que estén bien dorados y crujientes por fuera.
Bañar en el almíbar y servir
Retirar los bocaditos de la sartén con una espumadera, escurrir el exceso de aceite brevemente y sumergirlos inmediatamente en el almíbar preparado previamente. Dejar que se impregnen bien, retirar y servir.