Preparación Paso a Paso
Preparar el molde
Untar todo el interior del molde de corona de 22 cm de diámetro y 6 cm de alto con mantequilla pomada, asegurándose de cubrir bien todas las esquinas y recovecos. Espolvorear harina por encima y repartirla por toda la superficie, sacudiendo el exceso para que quede perfectamente encamisado. Reservar.
Preparar los ingredientes secos
En un recipiente amplio, tamizar los 190 g de harina de repostería junto con los 35 g de maicena o almidón de maíz y los 16 g de levadura química (polvo de hornear). Mezclar bien y reservar.
Batir la mantequilla con el azúcar
Colocar los 145 g de mantequilla sin sal en pomada en un bol grande junto con los 240 g de azúcar. Batir con unas varillas eléctricas o manuales hasta obtener una mezcla cremosa, blanquecina y bien integrada.
Añadir los huevos
Incorporar los 4 huevos grandes uno a uno, batiendo constantemente después de cada adición para que se integren por completo en la mezcla y no se corte.
Aromatizar la mezcla
Agregar la cucharada de ralladura de naranja (evitando la parte blanca para que no amargue) y las 4 cucharadas de zumo de naranja recién exprimido. Continuar batiendo suavemente hasta que todo esté perfectamente incorporado.
Integrar los ingredientes secos
Añadir la mezcla de harina, maicena y levadura tamizada previamente en varias tandas. Integrar con movimientos envolventes utilizando una espátula de silicona, sin batir en exceso, hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Rellenar el molde
Verter la masa preparada dentro del molde de corona previamente encamisado, alisando la superficie con la espátula para que quede distribuida de manera uniforme.
Hornear el bizcocho
Introducir el molde en el horno precalentado a una temperatura adecuada y hornear hasta que el bizcocho suba, esté dorado y al insertar un palillo en el centro este salga limpio.
Preparar el almíbar de naranja
En un cazo pequeño, colocar los 200 g de azúcar junto con los 350 ml de zumo de naranja recién exprimido. Llevar al fuego y dejar cocer durante unos minutos hasta que el azúcar se disuelva por completo y se forme un almíbar ligero.
Bañar el bizcocho
Desmoldar el bizcocho en caliente o templado sobre una rejilla colocada encima de una bandeja. Verter el almíbar de naranja caliente poco a poco por todo el bizcocho, permitiendo que lo vaya absorbiendo por completo para que quede bien húmedo y jugoso.