Preparación Paso a Paso
Preparar los ingredientes fríos
Asegúrate de que la mantequilla, la leche y el yogurt estén bastante fríos antes de comenzar la preparación para garantizar la textura crujiente y suave.
Mezclar los ingredientes secos
En un recipiente amplio, coloca los 300 gramos de harina, la media cucharadita de sal, las dos cucharaditas de polvo para hornear y la cucharadita de romero opcional. Mezcla bien.
Incorporar la mantequilla
Agrega los 114 gramos de mantequilla cortada en cubitos. Puedes utilizar una batidora de pedestal en velocidad baja para triturar la mantequilla con la harina, o hacerlo a mano utilizando tenedores o un cortador para pasta hasta integrar.
Preparar la mezcla líquida y unir
Mezcla la leche fría, el yogurt natural frío y las tres cucharaditas de jugo de limón. Vierte esta mezcla sobre los ingredientes secos. Trata de no tocar tanto la masa con las manos calientes; manipula con la yema de los dedos previamente enharinados.
Ajustar la consistencia de la masa
La masa debe quedar muy suave. Si está muy seca, añade un poquito más de yogurt o leche en cucharadas; si está muy aguadita, añade un poquito más de harina.
Formar el rectángulo
Forma un rectángulo de aproximadamente 15x11 cm con un grosor de 1.5 cm.
Cortar los bisquets
Utiliza un vaso con un diámetro de 7 cm o un cortador de galletas de unos 3 cm. Recuerda enharinar siempre el cortador entre cada corte para que tus bisquets no se vayan de lado al hornear.
Hornear los bisquets
Lleva al horno precalentado a 230°C (450°F) por 7 minutos de un lado. Pasado este tiempo, dales la vuelta u hornea de 7 a 10 minutos más para que se cocinen bien y queden dorados. En total, déjalos hornear por 14 minutos.