Preparación Paso a Paso
Preparar los ingredientes secos
Colocar los 250 gramos de harina de repostería en un bol amplio. Añadir las dos cucharadas soperas de azúcar y la pizca de sal, mezclando ligeramente para que se integren de manera uniforme.
Integrar la mantequilla fría
Cortar los 125 gramos de mantequilla sin sal muy fría en trozos pequeños y añadirlos al bol con la harina. Con la punta de los dedos o con un estribo para masa, trabajar la mantequilla con la harina hasta obtener una textura similar a migas de pan o arena fina, evitando usar las palmas de las manos para que la mantequilla no se caliente demasiado.
Añadir el huevo y formar la masa
Hacer un hueco en el centro de la mezcla de harina y mantequilla. Agregar el huevo grande frío directamente del frigorífico. Integrar el huevo con los ingredientes secos sin amasar en exceso, solo hasta que la masa empiece a unirse.
Ajustar con agua fría si es necesario
Si la masa se nota muy seca y no termina de compactarse, agregar las dos cucharadas soperas de agua muy fría poco a poco hasta lograr una bola de masa homogénea, sin amasar para evitar desarrollar el gluten.
Reposar la masa
Envolver la masa quebrada en film transparente dándole forma ligeramente aplastada y llevarla al frigorífico para que repose y se enfríe durante al menos 30 minutos antes de estirarla y usarla en el molde.