Preparación Paso a Paso
Infusionar el azafrán y preparar verduras
Pon a infusionar el azafrán con 100 ml de caldo templado. Pela las patatas y córtalas en rodajas de un dedo de grosor. Corta el tomate en rodajas también. Retira una o dos capas exteriores de la cabeza de ajo.
Freír patatas, ajo y carnes
Cubre la base de una sartén mediana con aceite de oliva. Pon a freír las patatas y la cabeza de ajo a fuego medio; las patatas no tienen que estar completamente fritas, solo con un poco de color. Retíralas a un plato con papel absorbente. A continuación, fríe las costillas y la panceta hasta que estén bien doradas, retirándolas al plato con el papel de cocina junto con la cabeza de ajo. Por último, fríe solo unos segundos la morcilla.
Preparar el sofrito y el arroz
Cuela el aceite para eliminar residuos excesivamente tostados. Limpia la sartén y vierte entre 40 y 50 ml de aceite limpio. Ponlo a fuego bajo. Cuando esté caliente, añade el pimentón dulce y cocínalo solo unos segundos para evitar que se queme. Seguidamente, incorpora el tomate triturado y sofríelo un par de minutos. Echa encima el arroz y sofríelo también durante otro par de minutos integrando los sabores.
Montar la cazuela de barro
Coloca el arroz cubriendo uniformemente la base de la cazuela de barro (esta mide 31 cm de diámetro en la parte interna superior). Esparce por encima los garbanzos cocidos. Vierte el caldo muy caliente junto con la infusión de azafrán. Con una ayuda de una cuchara, mueve un poco por partes el caldo y el arroz para asegurar que no queden montones de arroz sin líquido. Distribuye las costillas y la panceta. En el centro, coloca la cabeza de ajo. Añade por encima las rodajas de patata y las de tomate. Finaliza buscando un hueco para colocar las morcillas.
Hornear y reposar
Con el horno muy bien precalentado a 200 ºC, cocina el arroz entre 35 y 40 minutos, hasta que observes que ya no queda caldo visible y se ha tostado ligeramente la superficie. Al sacarlo del horno, deja reposar durante 5 minutos antes de servir.