Preparación Paso a Paso
Remojar el pan
Colocar los 60 gramos de pan en un bol y verter los 200 ml de leche por encima para que se empape y ablande por completo.
Preparar la mezcla de carne
En un bol grande, añadir los 600 gramos de carne picada, el pan remojado en leche (escurrido ligeramente si sobra exceso), las 2 yemas de huevo, los 2 dientes de ajo picados, la ramita de perejil picada, la cucharada de vino blanco, sal y pimienta negra molida al gusto.
Amasar y formar las albóndigas
Integrar muy bien todos los ingredientes con las manos hasta obtener una masa homogénea. Tomar porciones de masa, darles forma de bola con las manos y pasarlas ligeramente por harina para rebozarlas.
Preparar la verdura de la salsa
Picar finamente media cebolla, un diente de ajo y una ramita de perejil. Pelar y trocear las dos patatas y la zanahoria pequeña.
Cocinar la base de la salsa
En una sartén o cazuela con un poco de aceite, sofreír la cebolla picada junto con el ajo hasta que estén tiernos y translúcidos.
Añadir harina y vino
Incorporar una cucharadita de harina y remover bien para cocinarla. Verter de 100 a 150 ml de vino blanco (o caldo/agua) y dejar que se evapore el alcohol.
Incorporar tomate y agua
Agregar de 1 a 2 cucharadas de salsa de tomate y de 300 a 400 ml de agua. Mezclar todo para integrar la salsa.
Añadir patatas, zanahoria y guisantes
Incorporar a la cazuela las patatas troceadas, la zanahoria pequeña y una taza de guisantes. Sazonar con sal al gusto.
Agregar las albóndigas
Colocar con cuidado las albóndigas rebozadas dentro de la cazuela junto con las verduras y la salsa.
Cocinar a fuego lento
Tapar la cazuela y cocinar a fuego medio-bajo hasta que las patatas estén tiernas y las albóndigas queden perfectamente cocinadas, melosas y con la salsa espesa.