Preparación Paso a Paso
Preparar y cocer las acelgas
Lavar y limpiar los 600 g de acelgas cuidadosamente. Cocer las acelgas en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas. Una vez cocidas, retirar del fuego, escurrir muy bien para eliminar el exceso de agua y reservar.
Infusionar la leche con el jamón
En una cacerola, verter los 550 ml de leche semidesnatada y añadir el hueso de jamón serrano o ibérico. Calentar a fuego medio para que la leche coja el sabor del jamón y mantener caliente.
Hacer el sofrito de ajo y jamón
En una sartén, calentar las 2 cucharadas de aceite de oliva. Añadir los 2 dientes de ajo picados y los 100 g de jamón serrano o ibérico picado finamente. Sofreír hasta que el ajo esté dorado y el jamón desprenda su aroma.
Preparar la bechamel
En otra sartén o cazuela, fundir los 35 g de mantequilla. Agregar los 40 g de harina y cocinar removiendo constantemente durante un par de minutos para eliminar el sabor a crudo. Ir añadiendo la leche infusionada (previamente retirada el hueso de jamón) poco a poco sin dejar de remover con unas varillas para evitar que se formen grumos, hasta obtener una crema espesa y homogénea.
Mezclar los ingredientes
Integrar el sofrito de ajo y jamón dentro de la salsa bechamel, mezclando bien para que se reparta de manera uniforme.
Montar el plato para gratinar
Colocar las acelgas cocidas y escurridas en una fuente apta para horno. Verter por encima la bechamel de jamón cubriendo todas las verduras de forma uniforme.
Añadir los quesos y hornear
Esparcir los 150 g de queso rallado y el parmesano rallado al gusto por toda la superficie. Introducir en el horno precalentado y gratinar hasta que la superficie esté dorada y el queso completamente fundido.